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Próxima entrada "Especial La Riviera Maya

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viernes, 27 de febrero de 2015

Rincones con encanto.- El jardín secreto del Príncipe de Anglona en Madrid.

Secretos, rumores se entretejen sin más por los rincones, coronan nuestras calles, entre las sombras subsisten a duras penas, vestigios de tiempos en que el esplendor  adornaba el mundo con placeres para la vista.
Resurgen de vez en cuando, un caminante que no traza su camino, curiosea, busca y encuentra, sorpresa grata para el espíritu y la vista:

Resguardado, para no perder su encanto, entre cuatro muros se encuentra, restos de celosía  tímidamente nos muestran detalles de su belleza.

Recogido en pequeño espacio se mezclan flora diversa, arboles variopintos. Vergonzoso en un rincón el cenador de hierro deslumbra, deleita pérgola con rosaleda, impregna de olor y colorido nuestros sentidos.
Encrucijada de  paseos, cortos, pero intensos. Una fuente  pequeña labrada en granito con relieves en espiral, con muestras  salomónicas.

Madrid de los Austrias, para pasearlo,  despacio con calma y terminar la tarea, en la plaza de la Paja,  recreando el alma en los pequeños bancos de esta delicia escondida a nuestra vista.
Aguzar la percepción  pues como ya dije, es un secreto   escondido…..

Corría 1530 y Nicolás Chalmandrier realizó tal hazaña, Neoclásico en sus pilares aderezados con toques mágicos hispanos-árabes.  Pasearon por sus jardines, ilustres caballeros, Don Francisco de Vargas, consejero de los Reyes Católicos y de Carlos I.

Un tal Pedro de Alcántara tellez-giron, príncipe de Angloba, bautizó aquel lugar, que la desidia o la burocracia  o tal vez ambos, llevaron a su abandono. Por más de doce años la cancela que su entrada franquea el paso estuvo cerrada hasta que alguien en 1978, ya propiedad del Ayuntamiento de Madrid, decidió recuperarlo para nuestra dicha.


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Texto María José Luque Fernández
Fotografías de la red, montaje scrapee.net